Historia

Proyecto Siqueiros | Historia

La Sala de Arte Público Siqueiros, ubicada en la colonia Polanco de la ciudad de México y La Tallera Casa Estudio de David Alfaro Siqueiros en Cuernavaca, Morelos, fueron legados mediante testamento público por David Alfaro Siqueiros (1896-1974) al “pueblo de México”, junto con una importante colección de obra de caballete, gráfica, dibujo, estudios y proyectos murales, así como su archivo personal y biblioteca.

El 12 de diciembre de 1973, 25 días antes de morir, expresó su deseo de que en éstos espacios se preservaran y difundieran sus obras e ideas; que fueran centros de análisis y de experimentación para el “arte público” del porvenir. 

La familia Siqueiros adquiere el inmueble de Polanco a finales de la década de los cincuenta por su cercanía con el Castillo de Chapultepec, donde el artista se encontraba realizando la obra mural Del Porfirismo a la Revolución, la cual tuvo que suspender debido a que el 9 de agosto de 1960, fue detenido y encarcelado por el supuesto delito de “Disolución social”. A partir de ese momento, la casa se convierte en el centro generador y receptor de infinidad de escritos, volantes, propaganda y testimonios solidarios. Al salir de prisión el 13 de julio de 1964, Siqueiros retoma la ejecución de su obra mural y construye una casa-taller en la Ciudad de Cuernavaca, lugar en el que fijó su residencia y donde inició la realización de su obra mural La Marcha de la Humanidad, ubicada actualmente en el Polyforum Siqueiros.

El 29 de enero de 1969, Siqueiros decide inaugurar la casa de Polanco como Sala de Arte Público, con la idea de convertirlo en un centro para teorizar, innovar y enseñar los aspectos más importantes de composición espacial, abierto al diálogo con las generaciones del futuro. A partir de esta idea, en 1971 transformó el espacio, habilitó el garaje y parte del jardín para pintar sobre sus muros las obras Maternidad y Mural para una escuela del Estado de México. Asimismo, intervino las paredes y techos de la sala-comedor con trazos de composición espacial para la obra mural La Marcha de la Humanidad, además de realizar montajes fotográficos y trazos dinámicos de algunos de sus murales en las habitaciones del primer piso.

Entre 1974 y 1988, para administrar este importante legado, se formó el Fideicomiso David Alfaro Siqueiros, que fue dirigido por Angélica Arenal (1909-1989), viuda del pintor. Al disolverse el fideicomiso, la Sala de Arte y La Tallera, junto con sus colecciones de obra y acervos, se integraron al Instituto Nacional de Bellas Artes que desde entonces se encarga de custodiarlo.

Hoy en día, la Sala de Arte Público Siqueiros es un museo, un centro de consulta e investigación, pero también es la sede de innumerables conferencias y mesas de discusión sobre arte contemporáneo. La SAPS ha abierto su espacio al arte contemporáneo para dar continuidad a las inquietudes técnicas y temáticas del muralista.

En la SAPS hemos dado siempre un lugar central al legado de Siqueiros. En los últimos años se restauraron los murales que alberga y se digitalizaron más de 80 mil documentos y materiales de su archivo. También se remodelaron sus instalaciones, se modernizó la fachada y se creó un mejor acceso y espacio para una librería.